Consultoría de cadena de suministro para empresas mid-market y multinacionales que necesitan transformar su operación con rigor metodológico, sin pagar tarifas de Big4 ni atarse a un vendor. Trabajamos end-to-end: estrategia, rediseño y acompañamiento hasta que el cambio está aterrizado. Más de 10 años haciendo supply chain en empresas TOP de España, Portugal e Italia.
Solicita una propuesta → Mi experienciaEl supply chain ya es tema de comité de dirección, pero la mayoría de proyectos de transformación se quedan en PowerPoint. Las Big4 entregan frameworks elegantes y no bajan al detalle operativo. Las consultoras pequeñas locales se quedan cortas en estrategia. Y los equipos internos no tienen ancho de banda para liderar el cambio mientras siguen operando. Estos son los tres patrones que vemos repetirse.
Una Big4 entrega un plan estratégico de 200 slides con benchmarks y modelos de madurez. El comité aplaude, pero seis meses después nadie ha movido nada. Falta el segundo capítulo: bajar el plan a iniciativas semanales, asignar dueños, tocar el ERP y entrar al almacén a las 7 de la mañana a entender por qué el picking real no funciona como dice el slide.
Se compra un módulo de planificación de la demanda, un OMS o una torre de control con presupuesto de siete cifras. Tres años después el sistema está implantado pero las decisiones se siguen tomando en Excel. Faltó la capa de procesos, gobernanza del dato y formación operativa que ningún integrador del sistema iba a hacer.
El director de supply chain ya sabe qué hay que hacer. Pero entre incendios diarios, comités y operación viva, no puede liderar la transformación. Necesita un par de manos externas con autoridad técnica y experiencia real de cadena, no un junior consultant haciendo entrevistas y proyectando burnup charts.
Trabajamos como brazo extendido del director de supply chain durante todo el proyecto. Diagnosticamos sobre datos reales (ERP, SGA, costes), diseñamos el modelo objetivo, lideramos la implantación junto al equipo interno y nos quedamos hasta que el cambio está aterrizado y medido. Sin junior consultants entrevistando, sin frameworks genéricos copiados de otro sector.
Mapeamos end-to-end tu cadena con datos reales: proveedores, lead times, almacenes, transporte, fulfillment, devoluciones e internacional. Comparamos contra benchmarks del sector y detectamos dónde están realmente atrapados los euros, los días y el nivel de servicio.
Proponemos un modelo de cadena rediseñado con políticas, procesos, organización y mapa tecnológico claros. Cuantificamos el caso de negocio (capital liberado, coste operativo, nivel de servicio) y priorizamos las iniciativas por ROI y tiempo de aterrizaje.
Lideramos la implantación de las iniciativas priorizadas: rediseño de procesos, parametrización de sistemas, selección de partners (3PL, SGA, TMS, S&OP), negociación de contratos y gobierno del cambio. Trabajamos junto al equipo interno, no en paralelo.
Acompañamos los primeros 3-6 meses post go-live con KPIs en vivo, ajustes finos y formación al equipo. Nos vamos cuando el equipo interno gobierna el modelo nuevo solo y los resultados están aterrizados. Sin contratos eternos que se extienden año tras año.
No toda empresa necesita supply chain consulting externo. Estos son los seis escenarios que más nos llegan, tres a favor y tres en contra. Como referencia rápida antes de cualquier conversación más profunda sobre tu caso.
El director de supply chain tiene visión clara pero la operación viva no le deja liderar el cambio. Necesita un par de manos seniors con autoridad técnica para conducir el proyecto en paralelo a la operación, sin parar el negocio.
Hay una decisión grande sobre la mesa (cambio de 3PL, nuevo SGA, expansión internacional, M&A) y necesitas un asesor que no tenga incentivo a vender un sistema ni a captar el contrato operativo. Solo el criterio neutral cuenta.
Ya tienes el deck estratégico pero el plan se ha quedado en el cajón. Necesitas un partner más pequeño y operativo que coja ese plan, lo aterrice a iniciativas semanales y se baje al detalle hasta que las cosas empiecen a moverse.
Si tu necesidad es solo un diagnóstico, un rediseño de almacén o seleccionar un partner concreto, supply chain consulting completo se queda grande. Te encajan mejor las landings hermanas de auditoría, diseño de almacenes o outsourcing.
Si tienes ya un equipo de transformación interno robusto con seniors dedicados al cambio, lo que necesitas son perfiles concretos (contratación, no consultoría). En ese escenario un consultor externo aporta poco y duplica coste.
Si los datos están sucios, no hay ERP integrado o los procesos básicos no están escritos, hacer supply chain consulting estratégico antes es construir sobre arena. Primero ordenar la base operativa, luego transformar.
Trabajamos con empresas mid-market (50M-500M de facturación) y multinacionales que necesitan transformar su cadena de suministro con un partner externo independiente, sin atarse a Big4 ni a vendors de software. Nuestros proyectos suelen iniciarse cuando el comité de dirección ya ha decidido que el supply chain es palanca estratégica del próximo plan de crecimiento.
Supply chain consulting es la consultoría especializada en cadena de suministro end-to-end: desde la estrategia (modelo de cadena, geografía, mix make-or-buy, decisiones de red logística) hasta la implementación (procesos, tecnología, partners, organización). Cubre los seis grandes bloques de la cadena (planificación de la demanda, aprovisionamiento, fabricación, almacenamiento, transporte y devoluciones) y trabaja sobre todos ellos de forma integrada, no en silos separados. Se diferencia de la consultoría logística pura en que el foco no es solo la operativa física, sino también la estrategia, los datos, los sistemas y la organización.
En la práctica son términos próximos que se solapan, pero hay un matiz importante. La consultoría logística se centra en la operativa física de la cadena (almacenes, transporte, fulfillment, última milla, gestión de stock). El supply chain consulting amplía el alcance a la estrategia (modelo de red, geografía, mix make-or-buy), la planificación de la demanda, el aprovisionamiento, la fabricación, la integración con ventas (S&OP) y los sistemas que sostienen toda la cadena (ERP, SGA, TMS, planificación). Una empresa mid-market o multinacional que quiere transformar toda su cadena suele pedir supply chain consulting; una empresa que quiere arreglar solo el almacén o el transporte suele pedir consultoría logística.
Hay tres escenarios principales. Uno, cuando la transformación es grande y el equipo interno no tiene ancho de banda para liderarla mientras sigue operando. Dos, cuando se necesita una mirada externa independiente sobre una decisión grande (cambio de 3PL, nuevo SGA, expansión internacional, integración post M&A) y el consultor no debe tener incentivo a vender sistemas ni contratos operativos. Tres, cuando ya hay un plan estratégico encima de la mesa (típicamente de Big4) que no termina de aterrizar y se necesita un partner más operativo que lo baje a ejecución real.
Las Big4 son la opción correcta cuando el cliente es muy grande (facturación de varios miles de millones), necesita un proyecto global multi-país en paralelo y tiene presupuesto de siete cifras para la fase de estrategia. 8R encaja cuando la empresa es mid-market o multinacional mid-cap, el proyecto es Iberia + Italia, se necesita ejecución real con presencia in situ y se prefiere un equipo senior estable (sin junior consultants rotando) a un deck pulido pero genérico. En precio, un proyecto 8R suele estar entre 3 y 5 veces por debajo de una Big4 para alcance comparable.
Depende del alcance, pero un proyecto end-to-end típico tiene cuatro fases. Assessment (4-8 semanas): diagnóstico cuantitativo de la cadena actual con datos reales, benchmarks sectoriales, identificación de oportunidades y caso de negocio. Diseño del modelo objetivo (4-8 semanas): rediseño de procesos, organización, tecnología y red logística, con priorización de iniciativas por ROI. Implementation (3-12 meses según alcance): liderazgo de la implantación junto al equipo interno, selección y negociación con partners, parametrización de sistemas y gobierno del cambio. Embed y handover (3-6 meses): KPIs en vivo, ajustes finos, formación al equipo y traspaso completo. Total típico: entre 6 y 24 meses según ambición.
Depende muchísimo del alcance y la duración. Como referencias orientativas del mercado español: un assessment standalone (sin implementation) suele moverse en el rango de pocas decenas de miles de euros y 1-2 meses de trabajo. Un proyecto completo de transformación end-to-end para una empresa mid-market puede estar entre seis cifras bajas y medias y durar de 6 a 18 meses. Para comparar, una Big4 cobraría típicamente 3-5x ese precio para alcance comparable. Trabajamos siempre con propuesta cerrada por fases, sin permanencia y con entregables escritos que quedan en tu empresa aunque dejemos de colaborar.
Trabajamos con ambas. Con multinacionales actuamos típicamente como partner local para sus operaciones en Iberia e Italia, en proyectos coordinados desde headquarters globales o europeos. Documentamos en inglés cuando hace falta, participamos en steering committees con la matriz y conectamos con los equipos centrales de supply chain. Nuestro sweet spot son las multinacionales mid-cap (entre 500M y 5.000M de facturación global) que quieren un partner senior con presencia real en el terreno, no un junior pasando informes.
Trabajamos en español, portugués, italiano e inglés. Geográficamente cubrimos España (con presencia en Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao y corredor mediterráneo), Portugal (Lisboa, Oporto y norte industrial) e Italia (Milán, Roma y corredor industrial del norte). Para proyectos europeos más amplios trabajamos con red de partners locales en Francia, Alemania, Países Bajos y Polonia, coordinando desde Iberia.