Diagnóstico in situ, rediseño de layout, slotting ABC, selección e implantación de SGA y acompañamiento hasta que el almacén rinde. Más de 10 años trabajando con empresas industriales, distribuidores y operadores en España, Portugal e Italia.
Solicita una propuesta → Mi experienciaEl almacén es el motor invisible de la operación: si no rinde, todo lo demás (ventas, márgenes, atención al cliente) se ralentiza. Estos son los tres síntomas que vemos con más frecuencia en empresas que aún no han profesionalizado su gestión de almacén.
Layout heredado, pasillos sobredimensionados, estanterías a media altura y zonas muertas con stock obsoleto. Pagas metros que ya tienes y limitas crecimiento sin saberlo.
Sin slotting ABC ni rutas de preparación, los operarios recorren kilómetros innecesarios cada turno. Las líneas por hora se quedan en la mitad de su potencial y el coste por pedido sube.
Stock teórico contra real divergiendo cada semana. Errores en pedidos, roturas inesperadas y compras urgentes para tapar agujeros que ya estaban en el sistema desde hace meses.
No vendemos almacén propio ni te casamos con un proveedor de software. Diagnosticamos tu operación, rediseñamos lo que toque, seleccionamos y configuramos el SGA si hace falta, y acompañamos la implantación hasta que el equipo opera con autonomía y los KPIs se estabilizan.
Visita al almacén con mediciones reales de espacio, observación de flujos, entrevistas al equipo operativo y análisis de tu inventario histórico para entender dónde se atasca cada proceso.
Plan de redistribución de zonas, optimización de pasillos, slotting ABC/XYZ por rotación y volumen, dimensionamiento de estanterías y planificación del trabajo por turnos y olas de picking.
Comparamos los SGAs del mercado por encaje con tu caso (Easy WMS, Reflex, SAP EWM, Mecalux y otros), negociamos licencias y acompañamos la integración con tu ERP, la migración de datos y la formación al equipo.
Seguimos contigo en los primeros meses: KPIs en vivo, ajustes de configuración, formación adicional al equipo y revisiones trimestrales hasta que el rendimiento se estabiliza al nivel objetivo.
En diez años trabajando con almacenes de empresas industriales, distribuidores, alimentación y ecommerce, hemos visto repetirse los mismos cuatro errores. La mayoría se podían haber evitado con una auditoría previa o cambiando el orden de las decisiones. Estos son los que más dinero hacen perder y los primeros que abordamos cuando entramos en una operación.
Ampliar almacén físico sin haber exprimido el actual multiplica la inversión y mantiene la ineficiencia. En el 70 % de los casos se gana un 25-40 % de capacidad solo con layout y slotting nuevos.
El software no arregla un layout malo ni un slotting mal hecho. Primero procesos y diseño, luego sistema. El SGA implantado sobre procesos rotos digitaliza el caos, no lo arregla.
Colocar productos por orden alfabético, por proveedor o por intuición en lugar de por rotación real ABC/XYZ. El picking se duplica en tiempo sin que nadie sepa por qué.
Operar sin métricas (líneas por hora, errores, ocupación, rotación, OTIF) es navegar a ciegas. Los problemas aparecen en factura del cliente final, cuando ya es tarde para reaccionar.
Trabajamos con cualquier sector que tenga inventario físico que gestionar: industria, distribución, ecommerce, alimentación, farma, automoción, retail. Cada sector tiene reglas propias y nosotros las conocemos.
Análisis de flujos de mercancía, redistribución de zonas (recepción, almacenaje, picking, expedición), optimización de pasillos, slotting ABC/XYZ por rotación, dimensionamiento de estanterías y equipamiento, y plan de implantación por fases para no parar la operativa actual. Si hace falta, también selección e implantación del SGA y la integración con tu ERP.
Las señales más claras son: pasillos saturados aunque el almacén no esté lleno, zonas muertas con stock obsoleto que nadie toca, picking lento, equipo que pasa más del 50 % del tiempo buscando mercancía o cuando estás considerando ampliar metros sin haber optimizado los actuales. En el 70 % de los casos se gana capacidad y productividad sin necesidad de obra ni traslado.
SGA (Sistema de Gestión de Almacén) es el software que controla el inventario, las ubicaciones, las olas de picking, la trazabilidad lote-a-lote y la integración con tu ERP. Permite operar con datos en tiempo real en lugar de papeles, Excel o memoria del jefe de almacén. A partir de 1.000-3.000 referencias activas o 200 pedidos al día se vuelve indispensable para mantener calidad y trazabilidad.
De la decisión final a la puesta en producción real suele tardar entre 3 y 6 meses para una operación estándar, dependiendo del SGA elegido, la complejidad de la integración con tu ERP, el tamaño del catálogo de SKU y la formación del equipo operativo. Hacemos la implantación por fases con un piloto antes del go-live total para no congelar las ventas.
Nosotros no vendemos software ni operamos almacenes. Somos consultoría independiente: comparamos los SGAs del mercado sin sesgo de fabricante, diseñamos el layout y los procesos antes de tocar el software, y acompañamos la implantación. Resultado: pagas menos en licencias por la negociación con datos en mano, tu almacén rinde más rápido y mantienes la libertad de cambiar de vendor si tu operación cambia.
En el 70 % de los casos no hace falta. La mayoría de almacenes que auditamos rinden al 60-70 % de su potencial real solo por layout y procesos heredados de cuando la empresa era más pequeña. Antes de pensar en ampliar metros o trasladarte, exprimimos lo que ya tienes. Si tras la auditoría confirmamos que toca ampliar, te ayudamos a dimensionar el almacén nuevo correctamente y a planificar la migración.
Sí. Tenemos experiencia con operaciones bajo GDP (Good Distribution Practice) para farma, frío positivo y negativo, alimentación seca con trazabilidad lote, automoción con seguimiento de número de serie y materiales peligrosos (ADR). Los procesos y el SGA se adaptan a los requisitos regulatorios de cada sector sin sacrificar eficiencia operativa.
Una auditoría completa de almacén oscila entre 4.000 € y 12.000 € según volumen, complejidad operativa y alcance del análisis. El plan de implantación a 90-180 días se factura aparte como proyecto cerrado o tarifa diaria, según el modelo que prefieras. En la mayoría de proyectos el ahorro real generado en los primeros 6-12 meses (mejora de productividad + reducción de errores + capacidad extra sin obra) supera con creces la inversión de consultoría.